La mayor parte de la energía del sonido natural está en los armónicos, que llevan la información o la conciencia.

Los armónicos dan a un instrumento musical su voz o tono. En la música, los armónicos se les denomina como parciales, y nos permiten decir la diferencia entre varios instrumentos. Si un violín y un piano, ambos tocando la misma nota, son procesados ​​electrónicamente para filtrar los armónicos, eventualmente suenan el mismo – un tono sinusoidal aburrido.

Los armónicos son creados por las múltiples formas en que la cuerda (o columna de aire, etc.) de un instrumento puede vibrar cuando se toca la nota. La estructura y el material de un instrumento determinan qué armónicos se enfatizarán, dando su color tonal.

Matemáticamente, los armónicos son múltiplos de la nota o frecuencia real que el instrumento está tocando. Si el piano golpea un C (256 Hz), entonces los parciales producidos son:

Frecuencia armónica (Hz) Nota – Intervalo musical

Tono fundamental 256 C

2 º parcial 512 C – octava arriba

3 º parcial 768 G – quinto

4º parcial 1024 C – 2ª octava arriba

5 º parcial 1280 E – mayor 3 º

6º … y así sucesivamente

Las vocales también se producen haciendo hincapié en los armónicos. La boca y la posición de la lengua crean una sofisticada cámara de resonancia, cambiando el zumbido crudo producido en la parte posterior de la garganta en el habla inteligente. Los armónicos llevan la energía, que es la información o la conciencia.

Ejercicio – Entona en un viaje alargado a través de las vocales, permaneciendo en una nota. Cambia tu boca de una a la siguiente, y trata de notar el efecto de un tono gradualmente creciente oculto en las vocales:

OOO-AWE-AAA-AYE-EEE ( estirando le sonido why).

Al concentrarse en la forma de la boca y la lengua es posible hacer hincapié en ciertos armónicos para que suenen más alto que el fundamental, como una campana o un silbato. Esta habilidad está muy desarrollada en las culturas de Tuva (Mongolia) y tibetana, pero se está volviendo muy popular en Occidente.

Aunque esto puede realizarse musicalmente, estos sonidos resuenan directamente en áreas dentro del cerebro- produciendo cambios fisiológicos medibles y liberando endorfinas. Esto puede crear un chute energetico, pero con seguridad y sin los efectos secundarios de las drogas. Entonar es un proceso muy seguro y autolimitado. Tu cuerpo sabe hasta dónde puede ir con tranquilidad.

Deseo que este nuevo articulo de terapia de sonido os haya sido útil.

Rosa Puerto