MUJERES FRAGMENTADAS

Intentó de todo, desde la meditación a la pintura, haciendo algo especial o yendo a algún lugar, pero el dolor permanecía y fue creciendo constantemente hasta el punto de que este vacío parecía comerla desde dentro.

Ansiedad, miedo, insomnio, pesadillas, recuerdos obsesivos, sintiéndose menos creativa la mayor parte del tiempo y muy sola a un nivel muy profundo, tanto que su realidad cotidiana se convirtió en tal, ninguna llamada, ni amigos pidiéndole ir a alguna parte o compartir nuevas experiencias, caos en el trabajo, silencio en la casa y dos manos vacías deseando ab

Ana, parecía haber perdido todos sus colores!

¿A dónde fueron? ¿Están en otro país remoto? …………..Solían vivir en su corazón! Un día ella abrió su amor a una criatura desagradecida que quería chupar la vida sin dar ninguna luz. Ana lo sabía por propia experiencia, pero su amor por este ser era más fuerte que su sabiduría recientemente adquirida y por lo tanto un gran choque resultó de su encuentro dejándola desolada, triste y no estando segura de en quién confiar.

Su viaje la había llevado hasta aquí y ahora era el momento de seguir adelante y dejar el pasado para siempre. Las lágrimas están borrando lentamente el pasado, aunque su cuerpo se siente herido, magullado y vacío. Le encantaría comenzar una nueva vida, fresca y renovada.

En una tarde soleada de primavera su corazón comenzó a latir rápidamente de nuevo en la cálida sonrisa feliz de un extraño. Ella creyó reconocerlo como su alma gemela esperada. Hubo un reconocimiento inmediato, la felicidad, la risa y la puesta en común de los sueños. Se habían conocido a un nivel muy profundo y un océano tácito de palabras y promesas fueron recordadas. Pero, una vez más el destino jugó sus cartas enviando una situación incómoda, difícil que detuvo a los amantes de entregarse, o compartir sueños.

El duelo, un viejo amigo y fantasma del pasado parecía cazar de nuevo a Ana. Confusión, poca claridad y conflictos del pasado no resueltos se aferraban a ella, como una segunda piel.

Así, de nuevo llora profundamente en su corazón por la historia que se podría haber contado. En su soledad, las imágenes, las palabras y los ojos parecen desaparecer cada segundo, y ella sigue pidiendo a los dioses, ¿Por cuánto tiempo se supone que debo esperar?…. a que un compañero aparezca. Estoy cansada, sola y triste. Sus pasos dejando rastros de duelo a donde quiera que vaya, con los ojos declaran un anhelo de amor real.

Todas las mañanas y todas las noches, siempre haciéndose las mismas preguntas, ¿A dónde voy? , ¿Qué hago con mi vida? ¿Qué he venido a hacer en esta vida? ¿Cuándo voy a ser capaz de compartir mi amor? …….. ¡Pero parecía no haber respuestas!

Ana se encuentra ahora en su soledad, ella se ha convertido en “eso”.

Podría ser el secreto para convertirse en uno con esta soledad que a ella la come desde dentro.

¿Podría ser este el verdadero camino hacia la libertad?

Un día, cuando ya se sentía agotada por el dolor, la enfermedad física y ninguna razón para relacionarse con los demás, justo cuando todo parecía completamente perdido; de la nada, una voz y una visión durante una sanación abrieron su corazón.

Una rosa blanca se había colocado en su corazón, floreciendo e iluminando con luz todos sus centros energéticos. Al mismo tiempo, cada centro se convirtió en una paloma blanca. Cada una comenzó a cantar y sus canciones se convirtieron, en luz arco iris, derramando una red de sonido brillante a todo su cuerpo.

Ana se encontró en un estado de felicidad durante varios días. Y empezó a valorar sus heridas como un regalo de la existencia no una maldición.

Comenzó a vivir la vida desde la alegría, sabiendo que nada ni nadie podía servirle la felicidad en bandeja. Que sólo ella desde ser íntegra, honesta con sus decisiones, actos y pensamientos cambiaría su vida. Desde aquí podía re‐escribir su vida, porque al fin y al cabo todos escribimos nuestras vidas y tenemos la opción si optamos por ella de re‐escribirlas.

La historia de Ana no es diferente a tu historia, a la historia de otras mujeres. Cambian los nombres y algunos detalles aunque la herida y la búsqueda es la misma.

Para muchas mujeres la realidad interna después de muchas relaciones no resueltas se reduce a sentirse vacías y rotas. Van de una relación a otra buscando algo que en realidad solo ellas pueden resolver.

En su camino hacia la búsqueda de una pareja, se han quedado con medias verdades, comprometido sus principios, aceptado abusos y tomado la verdad externa como la suya.

La verdad es que lo que resistes persiste y lo más que delegamos en las sombras un aspecto interno, más tardaremos en sentirnos totales.

Todas ansiamos sentirnos enteras.

Primero hay que entender que nos hace caer en el mismo tipo de relación.

Y más importante que hay unos patrones que internamente seguimos, por ejemplo

·       Como tus primeras relaciones las estableciste con tus padres, tiendes a recrear lo más fielmente posible en tus demás relaciones sus personalidades.

·       En tus otras relaciones, tiendes a recrear el mismo tipo de relaciones que tenias con tus padres.

·       Tiendes a copiar las relaciones que mantenían entre si tus padres.

·       Como casi todos estamos acostumbrados a una fuerte dosis de desaprobación por parte de los padres, tendemos a causarles enfados, con lo cual nuestros padres desaprueban nuestra conducta.

·       Tiendes a vengarte de tus padres por medio de tu pareja o de otra persona. Si tu pareja no te lo permite, a lo mejor te sirves para ello de tus hijos.

·       En su subconsciente, casi todo el mundo quiere seguir siendo toda su vida un niño desvalido. Se produce un choque cuando los dos quieren ser niños y los dos quieren que su pareja actúe como uno de los padres.

·       Como casi todo el mundo está acostumbrado a la lucha que mantenía con sus padres, el tener unas relaciones totalmente estables, fáciles y cómodas muchas veces resulta demasiado poco familiar y amenazador como para tolerarlo.

·       El incesto reprimido siempre es un estorbo para el afecto sexual. El punto en que no te fuera posible reconocer sentimientos sexuales hacia tus padres (o de ellos hacia ti) es el punto en que quedó inhibida tu sexualidad.

·       Debido al odio que se siente por uno mismo y a la sensación de culpabilidad, existe la tendencia a “castigarse” mediante alguna de estas cosas: el cuerpo, la vida sexual, la actividad profesional, la pareja, la economía personal, el coche.

Dicho de otro modo, se tiende a desbaratar una de esas relaciones o todas para castigarse por algo.

La sensación de culpabilidad y el odio auto-dirigido pueden llevarte a pensar que al encarnarte en un cuerpo te separaste de Dios, a pensar que eres malo porque al nacer le causaste dolor a tu madre. Esto es algo muy profundo.

Puede deberse, claro a cualquier otro acto tuyo que, a tu manera de ver, fuese una “mala acción”. Los niños suelen culparse, por ejemplo, del divorcio o la muerte de sus padres.

Otra manera de castigarse por esas cosas consiste en no permitirse tener lo que se desea. En no recibir lo bueno merecido. Una de las maneras más corrientes consiste en arruinarse el cuerpo de alguna manera a través de la obesidad, el dolor o la enfermedad.

Todo esto desemboca en un pensamiento concreto: me odio, soy una persona mala. Y entonces va uno y atrae a alguien que se lo demuestre.

Atraes a una persona que se adecua a tus pautas. Es decir, que si tu pauta es “los hombres me abandonan”, tiendes a atraer a un hombre cuya pauta le impulsa a marcharse.

En otras palabras la palabra clave aquí es tu autoestima, la cual necesita sanar.

¿Qué podemos hacer?

Hay 5 pasos importantes

1.     PASO ‐ La aceptación: HAY PERSONAS QUE SE RECHAZAN, TIENE QUE VER CON SU RECHAZO EN LA INFANCIA O EN EL VIENTRE DE SU MADRE.

2. PASO ‐ a la recuperación: DE TODOS LOS DAÑOS QUE SUFRIMOS EN NUESTRA AUTOESTIMA, SENTIR Y RECONOCER LOS SENTIMIENTOS DE AQUELLOS MOMENTOS, ESTO CURA LAS HERIDAS DEL PASADO.

3. PASO ‐ AUTO‐IMAGEN DE UNO MISMO: RECAPITULACIÓN,RECONOCER TUS PENSAMIENTOS NEGATIVOS, AFIRMACIONES, PASAR A LA ACCIÓN, SI NO AUNQUE HAGAS AFIRMACIONES NO HABRA CAMBIOS EN TU VIDA

4. PASO ‐ DIOS EN MÍ: IR MÁS ALLA DE TUS PENSAMIENTOS DE TI MISMO, ES EL RECONOCIMIENTO DE TU ESENCIA DIVINA.

5.PASO A RECONOCER A DIOS EN CADA UNO: VER AL SER QUE HAY EN CADA PERSONA DISCERNIENDO SUS APTITUDES, COMPASIÓN CON LA HUMANIDAD TODOS SOMOS VICTIMAS DE VICTIMAS, TODOS ESTAMOS VIVIENDO NUESTRAS EXPERIENCIAS PARA EVOLUCIONAR Y MANIFESTAR EL AMOR.

Recuerda que cuando nos celebramos como y quienes somos ayudamos a los demás a que hagan lo mismo.

Rosa Puerto
Psicoterapeuta