Cambios emocionales en otoño, época de cambios

El otoño esta lleno de cambios…..cambia el clima, cambia el número de horas de luz, cambia la hora, pasamos de estar de vacaciones a suspirar por un puente…  y tenemos que adaptar nuestra rutina a todos ellos. Estos cambios pueden generar diferentes reacciones en nosotros, desde provocarnos un mayor grado de nerviosismo y estrés, hasta sentimientos más negativos o un estado de ánimo más bajo.

Un 30% de la población sufre el denominado “sindrome depresivo estacional o depresión de otoño.

Las alteraciones se producen también en nuestro organismo, afectando a  nuestros ritmos biológicos, provocándonos mayor hambre, sueño y un cansancio generalizado, resultándonos más difícil realizar muchas actividades en un día y necesitando más tiempo para realizar cada una de ellas.

Por otro lado, el otoño es una vuelta a conectar con la intimidad, con la familia, la casa, con los lugares que nos inspiran seguridad y calidez. Después del verano en el que vivimos «hacia fuera», el otoño invita a reconectarnos con nosotros mismos, volver a la rutina y evaluar cómo nos sentimos en ella, planteándonos  los cambios que queremos introducir.

¿Qué cosas podemos incluir en nuestro día a día para afrontar el otoño de una manera positiva?

 1. Adaptar nuestra actividad a la energía de la que disponemos. Los niveles de energía están muy relacionados con las horas de luz solar, por lo que deberíamos centrar el mayor número de actividades en las primeras horas del día, dejando las más livianas para las últimas horas de la tarde.

No hace falta llenar tu vida de actividades, también hace falta recuperarse.

2. Pensar actividades que nos sean agradables y que a su vez nos aporten descanso, como leer, ver películas o charlar con nuestros seres queridos en un lugar confortable.

Escoge actividades más tranquilas creativas que te conecten con tu interior (algo creativo que te recargue y descanse tu mente). De este modo estaras pasando un buen rato a la vez que recargas esa energía extra que necesitas.
3. Potenciar esa mirada interior, dedicando unos minutos al día a pensar y sentir qué cosas de mi vida valoro como cálidas y cómo puedo introducir más calidez en mi vida.

Si nunca has meditado, te recomiendo esta actividad para que aprendas a gestionar los cambios sin que estos te desborden.

Otra actividad que puede ayudarte si te cuesta bajar tu ritmo, es una relajación profunda o practicar yoga.

4. Añadir color con pequeños detalles. Puede que los días cortos y el mal tiempo nos provoquen una sensación de oscuridad constante que podemos combatir con pequeños toques de color: Una taza alegre para desayunar, post-it originales para la oficina, una corbata divertida o una manta calentita con tonos alegres pueden introducir luz en esos días en los que nos cuesta verla.

5. Buscar actividades únicas del otoño. Cada estación tiene algo especial que nos invita a hacer actividades únicas Encontrar las que nos sugiera el otoño y planear realizarlas, nos ayudará a afrontar esta estación de una manera más optimista. Una ruta por la montaña o escapada al campo para disfrutar las primeras nevadas, un paseo por un parque para observar los tonos ocres que toman las hojas, comprar un cucurucho de castañas asadas mientras paseamos…

Seguro que a cada uno se le ocurren miles de opciones.