Si, tu….¿Como vives los cambios?

A lo largo de la vida pasamos por muchas y diferentes etapas. Nos enfrentamos a constantes cambios que suponen ganancias y pérdidas.

La vida nos puede cambiar en un segundo y hasta cuando es para bien, podemos experimentar pérdidas o cambios en todas las áreas de nuestra vida. Algo tan simple como mudarnos a una nueva casa, además de ilusión puede implicar una pérdida

Todos nosotros hemos sido educados para buscar la “seguridad”; en la pareja, en el trabajo, con los hijos… ¡seguridad ante todo!

¿Te has parado a pensar cuántos cambios se han producido en tu vida?

La vida es un constante fluir de experiencias, emociones y necesidades a las que inevitablemente tenemos que ir adaptándonos. Los cambios que se suceden en nuestras vidas forman parte de nuestra evolución.

Sin embargo no nos han preparado para los cambios. Paradójicamente nos educan para la búsqueda constante de la “estabilidad”. Aspiramos a tener “garantías” de que todo permanecerá igual.

¿Cómo nos adaptamos a los cambios?

Cambiando nuestro comportamiento

¿Cómo cambiamos nuestro comportamiento?

Nuestro comportamiento depende de nuestros valores y creencias.

VALORES Y CREENCIAS

¿Qué son los valores?

Los valores constituyen la razón por la cual nos movemos hacia algo, es lo que nos atrae, impulsa y justifica nuestra conducta. Es todo aquello que consideramos importante y valioso, por lo que lo aceptamos o lo repudiamos, y nuestra conducta real es reflejo de ellos.

¿Qué son las creencias?

Las personas desde que nacemos estamos inmersos en un contexto que nos proporciona nuestro “mapa” que es la representación de nuestra realidad. Las creencias y convicciones son entonces tipo de pensamiento que afectan a la percepción que tenemos de nosotros mismos de los demás y del mundo. Constituye una afirmación que consideramos verdadera y se convierte en una fuerza poderosa que condiciona nuestra conducta. Estas creencias junto con los valores moldean nuestro comportamiento.

Tenemos creencias potenciadoras y creencias limitantes. Una creencia potenciadora, en un momento dado, puede convertirse en limitadora.

Lo ideal sería una mente abierta, una mente sin creencias.

Los valores no cambian, aunque puede cambiar el orden de importancia en la persona. Las creencias, si se pueden cambiar y en consecuencia cambiar nuestro comportamiento.

¿Por qué se ha de temer a los cambios?

Toda la vida es un cambio.  H.G. Wells

Rosa Puerto