Cuando  dejas de ser tu, dejas de brillar

Cuando se deja de ser como realmente se es, se abandona el propio brillo, lo que sucede porque algún dolor profundo y camuflado ha punzado el alma en alguna estación de la vida… Y entonces la persona se siente como esa brizna de hierba diminuta que se bambolea al compás del tornado de emociones, que se generan al no comprender que nada que esté afuera nos puede hacer felices, si antes no lo encontramos dentro de nosotros…. y que nada puede dañarnos, si no lo permitimos.

Amarse a uno mismo consiste en aceptarnos, escucharnos, atendernos, respetarnos, valorarnos y, en definitiva, ser amables con nosotros en cada momento y frente a cualquier situación…Para ello hay que sanar las heridas emocionales derivadas de nuestros conflictos internos…

En primer lugar, para comenzar a sentir amor hacia nosotros, consiste en conocernos, y eso se logra comprendiendo cómo funcionamos para diferenciar lo que deseamos de lo que verdaderamente necesitamos para ser felices. Esto no es un fin en sí mismo, pero es el medio que nos permite ser conscientes de nuestros pensamientos y así superar a través de la aceptación y el amor, nuestros miedos, traumas, complejos y frustraciones derivados de tener desatendido a nuestro niño(a) interno.

 

Solo podemos compartir con los demás aquello que primero hemos cultivado en nuestro corazón…Quien no asuma un compromiso con su Ser, su niño(a) y sus emociones; responsabilizándonos de nuestro estado anímico y aceptándonos amorosamente con todo lo que somos y sentimos, no podremos ser partícipes de una convivencia sana con las personas que nos rodean…

Cuando las carencias nos esclavizan, solo nos relacionaremos desde la escasez y el dolor, el miedo y la pérdida será nuestra moneda de cambio; sin embargo al conectar con nuestra fuente interna de bienestar y dicha, entramos en la vida de los demás desde la abundancia, ofreciéndoles lo mejor de nosotros sin necesitar ni esperar nada a cambio.

Solo nosotros decidimos, que sonidos escuchar, hacía adonde queremos mirar, porqué de ello dependerá lo que veamos, dando sentido a nuestra vida e influyendo de manera positiva en la de los demás, y eso sucede cuando nosotros estamos en nuestro centro y solo el amor que nos tenemos se reflejará en nuestras relaciones.

En estos tiempos de profundos cambios la más sabia de las decisiones está en profundizar la relación que tenemos con nosotros, solo así nuestras relaciones con los demás serán más armónicas…

Por ello las oportunidades que tengas para revisar creencias, programaciones , bloqueos, contratos psíquicos, todo ello te ayudara a entender, aceptar y ver la vida y a ti con otros ojos. Te recomiendo nuestros encuentros de los jueves que empezaran en octubre, círculos de escucha, silencio, creatividad y comunicación.

Puedes  realizar  el cambio solo o en grupo, lo importante es empezar y decidirse.

Que una constelación de bienestar general, hagan brillar tu vida.

Rosa Puerto