El arte de ser uno mismo requiere ser un gran artista, todos, todos tenemos el talento necesario, todos tenemos ese “don”.

Aunque sucede igual que con los grandes artistas de las Bellas Artes, el talento por si sólo no es suficiente, hay que estudiarlo, trabajarlo y practicarlo, “cuando lleguen las musas que te encuentren trabajando”.

En el caso del arte de ser uno mismo además existe una importante condición: es obligatorio, tenemos la obligación de ser unos verdaderos y grandes artistas.
Es la inversión más poderosa que está a nuestro alcance en la vida, la inversión en nosotros mismos, en el único instrumento con que contamos para vivir y realizar nuestra aportación.
La receta es aprender, comprometerse y actuar.
Cuando el ser humano es capaz de crear, de amar y de comprender, se puede decir que nos encontramos ante un ser realizado y feliz.
Hemos llegado a la madurez, hemos llegado al equilibrio entre el coraje y el respeto.
Hemos aprendido el arte de ser uno mismo.

PREGUNTAS que te pueden ayudar a reflexionar

• ¿Qué piensas de tu poder personal, si cada cosa que piensas, dices o haces es para complacer a otra persona?

• ¿Confundes los hechos que te suceden con las interpretaciones que haces de ellos?

• ¿Te sientes capaz de salir de tu zona de confort y explorar nuevas situaciones?

• ¿En qué situaciones te has sentido impotente para afrontarlas o darles otra salida?

• ¿Qué identificas en ti como evidencias o muestras de tu poder personal?

• ¿Cómo te sientes respecto a tu poder personal para orientar tu vida?

• ¿Cómo quieres realmente vivir tu vida?

Rosa Puerto