La entonación creativa:  libertad de expresión

“La voz humana es un espejo del universo interior»

La voz revela nuestro estado de ánimo, miedos, esperanzas, emociones, tensiones, pensamientos y deseos. La voz refleja lo que realmente somos. La vibración o el tono de nuestra voz, a menudo nos dicen más acerca de una persona que lo pueda comunicar.

Actualmente como seres humanos adultos nos hemos estado alejando de nuestra expresión natural y espontánea, lejos de escuchar la voz interior, que nos cuenta los secretos de  nuestra verdad. A menudo nos adormecemos con pensamientos que mantienen la mente ocupada y nuestras costumbres intactas.

 Nuestras voces son totalmente únicas, como nuestras huellas dactilares. Nuestra voz refleja y actúa como un mapa para nuestro cuerpo y nuestra historia personal y colectiva. Podemos entrenar la voz humana para ser modulada precisamente para sintonizarse con cualquier área de nuestro ser que necesita  sanación, a diferencia de los sonidos producidos electrónicamente. La voz humana es superior a todos los demás instrumentos, porque tiene alma, corazón y conciencia, y porque refleja la resonancia espiritual de la persona que expresa el sonido.

La entonación creativa es un método que nos saca de la cabeza y va al corazón mismo de nuestro ser»,  que suena como una fuerza creativa, un cuerpo –  la voz que vive dentro de todos nosotros, la voz del alma. Esto nos lleva de nuevo a nuestros verdaderos instintos, lo que nos permite hablar y comunicarnos desde nuestra esencia.

La belleza de este sistema es que no importa si tú no puedes cantar.

Por ejemplo cuando usamos en los talleres las -notas  fuera de tono- estas son un excelente conductor para ponernos en contacto con nuestro cuerpo emocional.

«Cuando el sonido, que me lleva de inmediato fuera de mi cabeza y al  centro de mi ser, liberando emociones, incluso las más reprimidas. Mis instintos se activan y mi voz comienza a vibrar y hablar de lo que yo llamo la verdad, formando mi vientre, el centro de chi en mi subconsciente, y también la esencia en donde  el alma mora”.

Elisa  alumna del taller Alquimia Vocal I, II y III

Desde una zona que esta fuera de equilibrio, a dolores de cabeza, dolor de espalda,  sobrepeso, fatiga, problemas emocionales, mentales y espirituales, todo se puede mejorar y llevar a un estado de equilibrio con el sonido. Somos dueños de un instrumento que apenas conocemos, pero es una puerta directa a la fuente y para la curación definitiva. Las culturas indígenas han practicado este conocimiento durante eones.

Dentro de nuestra memoria celular, hay una memoria de totalidad, una sabiduría heredada de conocimiento. Los delfines y las ballenas, por ejemplo, tienen esa  experiencia. Podemos aprender a usar nuestros propios sonidos para traer de vuelta el equilibrio, y volver al momento presente.

 Para mi, si podemos hablar…  también podemos entonar… Acepta el hecho de que eres energía vibratoria. Deja que los tonos que, naturalmente, quieren venir a través de ti,  tómalos, fluye con ellos, profundiza,  agítate, sacúdete, te despertara, te transformará, jugara contigo… y te divertirás! No puedes perder… y recuerda, cada sonido es una expresión de la época perfecta de lo que eres. No hay notas  «falsas» o  «equivocadas”!

Este es un método creativo en el que nuestra voz no se pone en una caja y que, si no cantamos afinados, no se considera un fracaso – un método que hace honor a nuestros sentimientos y trabaja con desentrañar las múltiples capas hasta la médula.

Hay que tener en cuenta que todo lo que te ha pasado en tu vida culmina en el tono de tu voz y el 80 por ciento de lo que dices se vera reflejado por el tono de la voz.  Por lo tanto, el tono de nuestra voz es más importante que  las palabras que usamos para comunicarnos. Las palabras pueden mentir, pero el tono refleja nuestra verdadera intención si éste se expresa o se suprime. La voz revela nuestro carácter y personalidad. Nuestra voz recuerda lo que hemos olvidado a través de la supresión consciente o inconsciente de la memoria / experiencias dolorosas.

La experiencia que me llevo a descubrir este método fue la siguiente:

«De repente el sonido empezó a filtrarse en mí, como si yo fuera a echarme a cantar. Nunca había experimentado nada igual. Sentía como si los sonidos viniesen de todas partes, incluyendo la Tierra. Estaba abrumada y no tenía ni idea de que yo era capaz de expresar estos sonidos impresionantes. En realidad, me sentía como si no me perteneciesen a mí, sino que yo era el instrumento que la fuente usaba para traer los sonidos sagrados a mi paciente. La mayor parte del tiempo estuve en un estado de trance, cautivada por la iniciación de sonido que estaba experimentando. Es probable que durase unos diez minutos y luego se acabó – el sonido se detuvo por sí mismo. El dolor abdominal que había plagado previamente a mi cliente se había ido y yo estaba convencida de que había oído  mi verdadera vocación”.

Y así parte de mi camino tomo un rumbo muy concreto, encontrar mi verdad y ayudar a encontrar la de otros a través de un trabajo de exploración energética vocal.

Rosa Puerto