Te has preguntado ¿Qué efectos tiene el sonido?

La presión del sonido se vuelve dañina a unos 75 dBA y dolorosa alrededor de los 120 dBA. Puede causar la muerte cuando llega a 180 dBA. El límite de tolerancia recomendado por la Organización Mundial de la Salud es de 65 dBA. El oído necesita algo más de 16 horas de reposo para compensar 2 horas de exposición a 100 dB (discoteca ruidosa). Los sonidos de más de 120 dB (banda ruidosa de rock o volumen alto en los auriculares) pueden dañar a las células sensibles al sonido del oído interno provocando pérdidas de audición.

1  Efecto Máscara: Cuando un sonido impide la percepción total o parcial de otros sonidos presentes, se dice que este sonido enmascara a los otros. Esto puede traer consigo graves inconvenientes cuando se trata del enmascaramiento de mensajes o señales de alerta, y de la comunicación hablada.

2  Acúfenos: Es ese silbido que alguna vez hemos escuchado dentro de nuestros oídos. Esto se produce por la alteración del nervio auditivo que, en casos extremos puede causar ansiedad en el afectado y cambios de carácter. Este efecto se le atribuye al ruido urbano. Por ejemplo: tras exponerse durante un tiempo a una obra ruidosa, la música alta de una verbena, etc.

3  Fatiga Auditiva: También conocido como TTS (Temporary Threshold Shift) o Cambio Temporal del Umbral Auditivo. Se trata de una pérdida temporal de la sensibilidad auditiva producido por la exposición a altos niveles de ruido. Al dejar de estar expuesto al ruido, esta fatiga disminuirá gradualmente hasta recuperarse completamente. Sin embargo, si el oído es expuesto nuevamente a altos niveles de ruido antes de producirseesta total recuperación, se producirá un nuevo cambio en el umbral, el cual podría hacerse permanente si estas exposiciones se vuelven habituales.

4  Pérdida Progresiva de la Audición: Conocida también como PTS (Permanent Threshold Shift) o Cambio Permanente del Umbral Auditivo. Es muy habitual escuchar decir a la gente, que frecuentemente está expuesta a altos niveles de ruido, que se han «acostumbrado al ruido». Más que «acostumbramiento», lo que ocurre es que el oído no ha alcanzado a recuperarse de la fatiga auditiva o TTS, convirtiéndose paulatinamente en un cambio permanente e irreversible. La causa de esta pérdida permanente es que el ruido va matando las células auditivas, las cuales no se regeneran. Cada ser humano nace con 10.000 de estas células en cada oído. Como muchas células de nuestro organismo, éstas van muriendo en forma natural, lo que explica la sordera en los ancianos. Como esta pérdida auditiva es paulatina, las personas tienden a pensar que se han acostumbrado al ruido, lo cual es erróneo.

Rosa Puerto