¿Tu cuerpo se siente abrumado por pensamientos negativos y creencias inconscientes? ¿Tu intuición te dice que podría haber un vínculo con tu reciente enfermedad y una experiencia emocional y dolorosa? ¿tu corazón anhela más equilibrio y bienestar en tu vida? No estas solo. Muchos  de mis clientes  comenzaron su viaje hacia una mayor curación cuerpo-mente con un reconocimiento similar.

La conexión mente-cuerpo es extremadamente poderosa y potente. Cuando ambos están en equilibrio, pueden sanar y transformar nuestras vidas. Sin embargo, cuando no lo estan, pueden llevarnos a apagar nuestras energías beneficiosas y enfermarnos. Por eso es muy importante no ignorar nuestro potencial de curación cuerpo-mente. Cuanto más podamos apreciarlo; mayores los medios que tendremos a nuestra disposición para curarnos a nosotros mismos.

Una vision histórica

Desde un punto de vista histórico, hemos pasado de honrar y deshonrar la curación de la mente y el cuerpo a aceptarla una vez más como el camino óptimo hacia la salud y el bienestar.

Las culturas antiguas que tenían una baja consideración por la conexión entre la mente y el cuerpo apreciaban la capacidad humana de curarse profundamente a sí mismas y a los demás. Por ejemplo, los griegos y los judíos creían en una división entre la mente y el cuerpo. El malestar que sentía el griego indicaba la desaprobación de los dioses y era visto como una cuestión de suerte o destino. El punto de vista judaico, por otro lado, consideraba la enfermedad como un castigo del pecado. No fue hasta que Jesús entró en escena que la curación se convirtió nuevamente en un regalo alcanzable y la mentalidad destructiva anterior cambió. El ministerio de sanación de Jesús marcó el comienzo de una nueva conciencia que enfatizaba la compasión y el cuidado, enseñando que la enfermedad no era de ninguna manera un castigo y no indicaba ningún desagrado por parte de Dios.

Mediante la adopción y práctica de una mejor integración de la mente y el cuerpo, podemos aprender a curar las dolencias que nos limitan y eliminar los obstáculos innecesarios en nuestro camino hacia la felicidad y el bienestar.

Un gran primer paso es aprender más sobre la curación energética, que se enfoca en curarte como una persona completa usando enseñanzas y técnicas de sacerdotes, chamanes y maestros sanadores del pasado.

Todo es empezar.